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El Púlpito

Pieza importante en la liturgia. La belleza es expresión de su valor de Cátedra. Desde allí se hacía la predicación, que adquirió gran importancia después del Concilio de Trento.

El púlpito se integra con la tribuna o taza, que termina en ménsula; el sombrero o alta voz, coronado por la Cruz y el dosel o espaldar, que une a esos dos elementos. Una escalera a través de la pared, permite llegar a la tribuna, por una puerta que se abre en el dosel. Es de madera dorada y estilo rococó.

Es un púlpito histórico. Lo ocuparon figuras preclaras, entre ellas el obispo de San Alberto, el Deán Funes, el Pbro. Castro Barros, fray Pantaleón García o.f.m., último rector franciscano del Colegio Convictorio de Nuestra Señora de Monserrat, el obispo Esquiú, todos los obispos y arzobispos de Córdoba y otras personalidades de la Iglesia Argentina y del extranjero.

Hoy no se usa, y la predicación se hace desde el ambón.